Hoy en día todos tenemos claro que debemos tener muchas energías para enfrentar el otoño y el invierno por esa razón encontramos en el mercado, en la publicidad, en internet miles y miles de recomendaciones para acumular energías y lograr un equilibrio total en nuestro organismo.

Una forma de lograr energías positivas es el ejercicio: correr todos los días, caminar rápido y firme, hacer yoga o baile después del trabajo, transportarse en bicicleta… y muchas otras cosas más,  aportan  importantes beneficios a nuestro diario bienestar. 

Pero, si eres de las chicas que cuando llega el otoño y luego el invierno tiene la disculpa de que “hace mucho frío”, “que está lloviendo”, “que se oscurece temprano”, “que me puedo resfriar”… estás totalmente equivocada, porque en esta temporada necesitamos de más energías para sentirnos fuertes y saludables.

Ya sabes que debes hidratarte bien (un litro a lo menos de agua al día) esto además del té o café.  Tienes que evitar comer grasas saturadas y en cambio elegir frutas y verduras.  Ordenar tus comidas es importante para tu salud;  controla el consumo de azúcar y  de sal…bueno, y muchas otros manejos alimenticios que ya lo hemos conversado.

Pero…. hay un punto importante que no podemos dejar de lado para mantenernos con buenas energías y enfrentar el día a día con ganas y alegría…. Este es “Mantener tus emociones en línea”, equilibradas y positivas.

¿Por qué y cómo? Te preguntarás.  

Porque Pensar en Positivo:   la mente tiene un poder magnifico sobre nuestro organismo y si cada día en la mañana te miras al espejo y te sientes linda, llena de fuerzas, con ganas de hacerlo todo…. Te aseguro que tus energías se apoderarán de ti y te sentirás bella.

Para pensar en positivo sólo tienes que concentrarte y primero que todo, agradecer a la vida lo que te ha regalado y si comienzas a pensar en las cosas negativas, mírales el lado bueno y transfórmalas en positivas.

Siéntete satisfecha y conforme con lo que tienes y haz las cosas pequeñas que te hacen feliz, porque como se dice en todas partes:  “la felicidad no tiene precio”. 

No te pongas metas grandes, casi inalcanzables… eso agotará tus energías.  Ponte diariamente metas cortitas, pequeñas…cuando las logres te sentirás feliz.

Maneja tu estrés, no dejes que te invada y se apodere de ti.  Ante las situaciones que te descolocan, respira profundo, analízalas, piensa durante unos minutos y luego emprende el buen camino.

Descansa, relájate, disfruta los paisajes, camina observando la vida… busca tu equilibrio emocional.  Es bueno que no tomes la vida de manera riesgosa ya que esas situaciones además de gastar tus energías, te traen consecuencias duras y peligrosas

Realmente si logras mantener este “ equilibrio de emociones”  verás cómo las buenas energías se apoderan de tu cuerpo logrando que enfrentes el otoño e invierno con más fuerza y ganas, sentirás como tu pelo  luce lindo a pesar del frío, tu sonrisa no desaparece y tu piel se siente hidratada y suave.

 

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